Seguimos avanzando en la página Web de la Parroquia Virtual, por hoy se creo la página de fotos, ya se encuentra ligada a la página principal y cada una de ellas se puede ver de forma independiente más grande.
Deseo compartir con ustedes un cuento que hice hace unos 5 años y que modifiqué hace unas semanas para mandarlo como inicio de este curso de hipercuento. Espero que les guste y si no, pues ahí para la otra. Saludos.
Alfileres. Decides moverte, lento, pero te mueves. Lo haces con cautela porque no deseas que tus enemigos descubran tu estrategia militar. Llevas días planeando la exactitud de tus movimientos… Estás solo; tus compañeros han caído en las garras del rey.
Tu mente se nubla de repente. Caes desmayado pues tu fuerza ya no es la misma que hace unos días, al iniciar la batalla. Sólo sientes que los recuerdos vienen a ti… Y cuando lo haces, sueñas.
La reina te mira y murmura algo a su hija. Ambas están custodiadas por el magnífico Rey Argos, el excelentísimo señor. El Rey te mira como si fueras un sirviente (de hecho, lo eres) y te da las órdenes para que guíes a tus compañeros al destino final: la muerte segura. El Rey manda llamar a sus guardias inmediatos y les pide que te lleven a la torre más alta…Te arrastran hasta la torre, pero escapas. A medio camino, sientes una flecha en la espalda y… Despiertas exaltado y sobre una roca de sacrificio: ¡te han capturado! Ya no te puedes mover hacia ninguna esquina, ni pelear, ni defenderte: te tienen acorralado. Tratas de escapar, pero te rindes. El caballero sabía que su destino estaba en las manos del enemigo. Incluso sabía que la Reina era más poderosa que Sirus, el rey enemigo. Ella se trasladaba por los reinos de Alageisa y Galeisa, su tierra natal; que ella había matado miles de inocentes guerreros a su paso; que lo tenía moribundo, en sus garras. El caballero cerró los ojos y pidió un último deseo: hablar con su padre. Dos días después, su deseo se cumplió.
-Hijo, la muerte en la batalla es la mejor muerte, porque has servido bien a tu Rey. Agradece a los cielos por morir así: porque alfil eres y alfil morirás.
El guerrero derramó una lágrima, una sola lágrima y expiró, soñando con ser Rey de Galeisa, casarse con Salenka, su amor prohibido y vivir feliz para siempre…Pero el ajedrez y la vida misma, no siempre terminan en victorias que quisieran los guerreros más valientes.
Saludos compañeros para darle formalidad y no acabar con el entusiasmo, me permiti crear un blog para que podamos desarrollar la imaginación, y empezar nuestro camino como hipercuentistas.
Mucho de esta formación la tendremos en nuestro curso, pero podemos comenzar con algo de nuestro talento, me gustaria que diseñaramos algún logo que nos identifique, el correo del blog, es hipercuento@gmail.com, vengan las ideas!! estare administrando el sitio, pero si me atoro pedire el apoyo de ustedes ya que el blog es de todos.
Abusando un poco de su tiempo, me gustaria tambien propongan las reglas del blog, sobre todo que impere el respeto, la imaginación, la autoría de los participantes y el apoyo a las personas que se interesen en formar parte de la comunidad.